Deudores o acreedores (2).

«Se vació por nosotros», dijo San Pablo de Cristo con magnífica frase. Nosotros , por nuestra parte, somos donantes y acreedores a la vez a lo largo de nuestra vida. No existen tipos puros mas que en la abstracción . Somos, incluso en el transcurso de un mismo día, reyes y mendigos. Enfatizar tan solo uno u otro polo es desconocer la realidad del ser humano, como recalca extraordinariamente Jacques Dewitte en sus comentarios sobre Levinas.

Los padres que reprochan a sus hijos el que éstos les deben la vida cometen la injusticia de cargarlos con el peso de una deuda imposible de saldar, salvo cuando estos se convierten a su vez en padres. Por su parte, los hijos bien podrían responder que gracias a ellos, aquéllos han tenido ocasión de transcenderse como jamás antes habrían imaginado. Han tenido ocasión de desplegar una ternura, un cuidado esencial, del cual eran desconocedores. La entrega, el cuidado, han sido auténticos remedios para esa tan cacareada autorealización confinada en la estrecha cárcel del egoismo.

Ahora bien,la donación no esta regida por cálculo alguno. Puede recibir una muestra de agradecimiento o toparse con el espeso muro de la ingratitud,pero rebasa el marco de cualquier contabilidad.Los santos, los padres entregados, los maestros de vocación son ejemplos de una donación cuya restitución, si se da, se dará con otra persona, pues no es infrecuente que a unos y otros les otorgemos su verdadero valor y su reconocimiento máximo cuando ya no están presentes. Entretanto se han convertido en iniciadores de esa actitud guiada mas por el amor que por el poder, por la entrega mas que -para emplear un palabro actual-por el emponderamiento.

Y en eso consiste la transmisión de una cultura. No se trata tan solo de legar un saber existente. No se trata tan solo de capacidades , sino de que haya personas deseosas de donarlo y otras agradecidas por recibirlo.

A mi juicio es esencial el que prevalezca el don y la gratitud, no solo frente al cálculo y el interés, sino frente a esa actitud quejicosa , siempre agraviada , cuyo deseo latente es la destrucción y la venganza.

Los llamados impuestos ecológicos, las leyes, la ética de la responsabilidad y del cuidado,no serán suficientes para detener la devastación de la tierra. Es preciso sentir ésta como morada. Y estoy convencido :sólo una actitud de agradecimiento y devoción por cuanto existe podrá impedir lo peor. ¿Acaso no confluyen aquí arte y amor?. Tal vez sea este el sentido del autor de los hermanos Karamazov cuando decía que «sólo la belleza salvará al mundo».

Javier Estangüi Ortega

2 response to "Deudores o acreedores (2)."

  1. By: Blanca Posted: 16 febrero, 2022

    Exacto… Eao es.

  2. By: Pablo Fuentes Botella Posted: 18 febrero, 2022

    Me es dificil de sostener tanta esperanza y tanta deseperanza al tiempo. Pero qué hermoso vaciarse para ser la misma gratitud y sentir el arte y el amor como nuestra morada. ¡Que la belleza nos salve!

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