El Pantocrátor técnico

Apenas puede dudarse de que la técnica opera hoy como una especie de teología. Es ella, se nos dice, quien merced a sus invenciones traerá el «Reino» a la tierra. Es ella, proclaman sus apóstoles, la auténtica portadora de la salvación del hombre (pobreza, enfermedad y hasta de la propia idea de que aquél tuviera un alma). Y es ella quien funda un Cosmos sin el cual estaríamos sumidos en el Caos (falta de electricidad, transportes y suministros de todo tipo). Su «telos» se anuncia como un progreso ilimitado que, como el cielo de muchos teólogos, nadie sabe muy bien en que consiste. Lo demoniaco aparece vinculado aquí a los refractarios al progreso técnico, los luditas y a las culturas tradicionales que ,por eso mismo, han perdido el paso del presente.

«¡Dios ha muerto!» ,anunció un Nietzsche exultante un siglo y medio antes de los teólogos de la muerte de Dios. «¡Ahora ya puede vivir el hombre!», parece que podríamos proclamar.¿ O no es el hombre quien vive , sino ese complejo técnico que lo anega mas y mas hasta convertirlo en un apéndice suyo?. La libertad prometida y esperada, ¿no se ha trocado en una jaula de oro para irse transformando paulatinamente en una jaula invisible, mas total?.¿No es la propia técnica, al minar las sociedades tradicionales a la vez que consideraba la tierra como recurso y el hombre como un mero operario, la que ha traido un nuevo caos?.¿No nos ha conducido a una especie de callejón sin salida en el que la amenaza de :»¡O yo o el caos!», suena cada vez mas falsa.

Jacques Ellul sostiene que ha de invertirse el enunciado según el cual la muerte de Dios ha sido la condición del nacimiento del hombre. «El hombre-escribe- constata su impotencia y su muerte a causa de la técnica, entonces es cuando proclama que Dios ( en realidad él mismo) ha muerto…la exaltación del hombre no sería mas que una compensación de su actual impotencia».

Basta con contemplar nuestra condición actual para apercibirse del tipo de libertad, salvo la de elegir entre diferentes marcas, sean comerciales o políticas, de que gozamos. Incólume permanece el ídolo al que rendimos culto.

Javier Estangüi Ortega

1 response to "El Pantocrátor técnico"

  1. By: Pablo Fuentes Posted: 9 marzo, 2021

    Vamos camino de convertirnos en las mascotas de las máquinas.

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