El problema de la vivienda

Cataluña, Andalucía, Valencia y la Comunidad de Madrid encabezaron la lista de desahucios el pasado año. Y también es un hecho incortrovertible que la oferta de alquiler en las grandes capitales está controlada en un porcentaje significativo por grandes propietarios y rentistas. De hecho , un 44% de las compras de vivienda en España las realizan dueños de ocho o más casas. Esto dificulta en gran medida el abaratamiento de la vivienda porque los máximos tenedores son los primeros interesados en que no se devalúen sus activos. Máxime si tenemos en cuenta la capacidad de fondos como Blackstorne o Blackrock para incidir en las decisiones políticas. Baste con señalar que las grandes agencias de calificación crediticia, que determina la prima de riesgo de una nación, están controladas por esos mismos fondos.

Pero es que además, según expone el gran economista Richard Werner en » La teoría cuantitativa del crédito», los bancos, lejos de ser meros intermediarios financieros, crean dinero para el consumo o la compra de activos inmobiliarios y financieros; y cuando ese dinero se inyecta en los mercados la resultante es un inflación en el precio de esos activos.

Contra lo que la mayor parte de la población cree, los bancos centrales crean tan sólo del 3 al 5 % de la masa monetaria. La mayor parte del dinero es creada por los bancos privados. Los bancos no captan depósitos para prestar dinero. Lo que realmente sucede en sentido económico es lo inverso: prestan dinero y eso crea los depósitos. Y dado que la mayoría de las entidades locales en España- el caso de las Cajas de Ahorro es muy ilustrativo- han desaparecido, y con ellos gran parte del crédito a pequeñas empresas destinado a inversiones productivas; sólo quedan megabancos , que lejos de distribuir dinero de forma equitativa, se dedican a generar inflación financiando operaciones especulativas.

Un sistema bancario descentralizado , mediante una tupida red de miles de pequeños bancos locales que prestaban a pequeñas firmas para inversiones productivas, hizo posible un elevado crecimiento sin inflación. Así crecieron al ritmo del 15% durante décadas las economías de Asia. Japón, Corea, Taiwán, Singapur y, desde 1978, China.

Por si fuera poco, muchos ayuntamientos se descapitalizaron para poder mantener un elevado gasto corriente; es decir, enajenaron el suelo público del que disponían malbaratando activos para recalificarlos posteriormente y que los especuladores de turno hicieran su agosto. La ausencia de auditorías independientes del suelo público facilitó esas prácticas.

En resumen:

Los grandes tenedores no van a permitir que sus activos se deterioren. Y utilizarán su poder para dificultar la creación de un parque de viviendas pública asequible.

Las entidades financieras , a base de generar una enorme oferta monetaria destinada a créditos de consumo , activos inmobiliarios y operaciones financieras, fomentan vía inflación el incremento de precios. Además, para no tener que provisionar una eventual depreciación, los bancos están sumamente interesados en que el colateral que responde en primer término del buen fin de los préstamos hipotecarios, esto es, los inmuebles, no se devalúen. Por eso la vivienda , según el Instituto Nacional de Estadística, subió un 12,2% interanual en el segundo trimestre de 2026 , y la de segunda mano un 12,9% , mientras los salarios reales netos , descontados IRPF, cotizaciones y deflactados por precios, han disminuido un 3,4% desde el 2019.

Así las cosas, el problema es tan profundo que, si no se aborda de raíz, el incremento de los precios seguirá su curso. Salvo que haya otra crisis financiera similar a la del 2008 , en la que entonces, por una suerte de metamorfosis, los activos se convertirían en tóxicos. Y comenzaría de nuevo el ciclo.

. Carlos Estangüi Ortega

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