Europa: duelo sin difunto.( a quiénes no se rinden ni ofician de plañideras).

Son innumerables, los libros, conferencias, artículos, programas, que mencionan la muerte de Europa. Proceden prematuramente, por decirlo así, a un enterramiento sin difunto, a la vez que arrojan piedras sobre su propio tejado.

Que muchas de las autoridades que hoy rigen la Unión Europea son incompetentes y están enfangadas, que el deconstruccionismo y la pseudocultura » Woke», han hecho estragos. Que la apropiación de las instituciones por los gobiernos, las llamadas potencias emergentes, la crisis del derecho convertido en arbitrio, la falta de élites de calidad y la industria de la enajenación han abocado a Europa a una gran crisis, es algo innegable. Mas en lugar de oficiar de plañideras y correr el riesgo de sepultar a un vivo, aún en grave estado, o hacer lo posible para que tal profecía se cumpla, debiéramos preguntarnos si podríamos seguir siendo los mismos faltos de nuestras raíces. Es ya un tópico el mencionar los tres brotes de los que se nutrió la cultura europea: Grecia, Roma y el Judeocristianismo. Mas, a mi juicio, basta con mencionar las plantas extraordinarias que brotaron en el fértil humus del suelo de Europa: la Teoría (el intento de alcanzar un conocimiento objetivo de la realidad), así como el impulso hacia el conocimiento de otras culturas; la universidad: un espacio estrictamente consagrado al saber, y la libertad en todos los ámbitos ( sea como creación o como crítica). Los libros de Rémi Brague » Europa, vía romana», de Jean-François Mattéi » La mirada vacía» , de Jacques Dewitte » La excepción europea. Los méritos que nos distinguen» y Jacques Ellul :» Traición a Occidente», ahondan magistralmente en todo esto.

Si queremos conservar y cuidar cuanto amamos hemos de dejar de comportarnos como plañideras, dar lo mejor de cada uno de nosotros, remover los escombros dejados por la deconstrucción y tratar de rescatar cuanto aún esté vivo para insuflarlo aliento. Cada tiempo tiene su tarea. Y, resulte como resulte, siempre podremos entonar el canto de uno de los grandes poetas europeos, Constantino Kavafis:» Honor a quiénes custodian y defienden las Termópilas sin apartarse nunca del deber/ justos y rectos en sus actos/ no exentos de piedad y compasión…aún cuando Efialtes aparezca finalmente y vuelvan a pasar los persas».

Javier Estangüi Ortega

1 response to "Europa: duelo sin difunto.( a quiénes no se rinden ni ofician de plañideras)."

  1. By: Blanca Posted: 24 abril, 2025

    No soporto a los quejicas ni a los lloricas
    Nunca los he soportado, pero ahora que soy vieja, tengo menos paciencia…
    Esto de la «tolerancia» se me da fatal…
    Gracias por este artículo

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