Los mayoristas de la guerra
El agiotista y el adrollero, el globalista, el progresista y el librecambista, caras de Jano de una misma moneda, expendedores de antiguallas y papillas ideológicas caducadas de por siglos. El enmerdador a sueldo, dispensador de pócimas venenosas y espejismos. El pacifista de anteayer, que desde la sinecura de hoy, toma cursos de Realpolitik mientras calla y se alista a la ignominia. El entusiasta por la Geopolítica que bien quisiera convertir la tierra en un campo de Marte. El buido de lengua y dócil de espíritu. Quiénes mencionan la palabra «PODER» con mayúsculas y se les hace agua la boca, mientras escupen desde sus atalayas de iniciados a la bondad ,la sencillez y la inocencia. El cínico que mora en las alcantarillas y confunde siempre éstas con la realidad. Quiénes venden armas ,derraman sangre y la blanquean convirtiéndola en capital. Quien tan solo ya se mira en ese espejo deformado que es el éxito. El hipnotizador, el anestesista moral ,el resellado, experto en escaladas, y todos quiénes preparan los rituales previos a la matanza. El maquillador de calaveras , el truco trato que convierte al depredador en humanista, en paloma al escorpión. Todos los reclutadores, broncos, almibarados o silentes, que desean inmolar en tierra extraña a los nuestros para saciar a sus ídolos , cebar sus ambiciones.
Javier Estangüi Ortega
Pues todos esos, que vayan ellos primero…..
Como decía el gitano del chiste, “que a mí me da la risa…”
¡Y que semejante esperpéntica cabalgata de miserables y criminales sea la que dirige el mundo!