«El Prado extendido»
Cuando escuché por vez primera este moco fraseológico pensé que iban a ampliar el museo del Prado para dar cabida a otras obras. Error. Se trataba de uno de esos eslóganes regurgitado por alguno de esos expertos en añagazas y disimulos, adornados con el nombre de mercadotecnia , con el fin de ocultar el saqueo paulatino de una de las tres mejores pinacotecas del mundo.
El director del museo anuncia tal despropósito como :»un proyecto muy ambicioso» para «reordenar las obras». Y como el criterio de tal «reordenamiento» no estriba simplemente en modificar la ubicación de los cuadros dentro del museo por las razones que fueren, hay que preguntarse por tal criterio. ¿Quizá dispersar parte de la colección por mor de cuotas autonómicas, número de habitantes, presiones de quien manda?. En cualquier caso se adivina, a falta de una explicación plausible, que tal decisión obedece mas a vaivenes de la política que a motivaciones culturales . Lo confirma las declaraciones del Quídam convertido hoy ,merced al pacto de la ignominia , en ministro de Ignorancia Programada. «Se trata-declara ufano- de reposicionar la colección del museo en el contexto nacional mediante una nueva política de depósitos». He aquí un galimatías , refrito revelador de gula ideológica y anemia mental disfrazadas con una lengua de ferralla, mas una buena dosis de oscurantismo. «Reordenar». «Reposicionar». ¿No sienten ya la mosca tras la oreja?.
Quiénes han malbaratado la riqueza de una nación hasta arruinarla desean también saquear sus tradiciones y cultura. Henchidos de una falsa suficiencia que oculta su resentimiento y sus complejos, incapaces de admirar a quien, por grande que sea, se aparta un milímetro de sus celdillas mentales, la emprenden con saña contra quiénes se niegan a dar el beneplácito a sus caprichos . Responden a la crítica como niños enfurruñados a quiénes se niega una golosina. Están empachados de consignas y deconstrucciones.
Ahora se muy bien la razón por la cual estos «todos, todas y todes» han dado la razón a la etimología. La realidad ha hecho un chiste con ellos. Pues maestro quiere decir «mas» y ministro «menos» (minus).
Javier Estangüi Ortega
Ya puestos, y dado que es patrimonio universal, deberían esparcirlo por todo el mundo, y ya de paso llevar algo a la luna… como dejen intervenir a la ministra astronauta, nos lo pone en órbita rápidamente…
Hay que ser “guay” que mola mazo…