La palabra y el alma

Es una tesis muy compartida la que hace nacer el lenguaje del grito de llamada, grito de angustia de una criatura , según nos la representan, menesterosa y valetudinaria. Mas también, sin negar lo anterior, podríamos decir que esa misma criatura pudiera gritar movida por ese alborozo causado por la visión de cuanto nos sorprende y embelesa ,o por cuanto somos capaces de reconocer.

Las palabras alma y espíritu apenas son hoy empleadas. Han sido desterradas y reemplazadas primero por «facultad o facultades», luego por «aptitudes», «capacidades»,y finalmente, signo de este tiempo, por «competencias». El itinerario de su paulatino destierro coincide y señala el de la pérdida tanto del lenguaje y del alma ,como del propio espíritu.

Es una tarea esencial repatriar estas palabras desterradas. La palabra alma procede de «aliento, hálito», y es así porque el hablar no es sino una respiración modulada por el espíritu. Dar alma, insuflar aliento o,por el contrario, sofocarlo, es uno de las dádivas y maldiciones de aquélla. Jubilosa ,balsámica, inquietante, condenatoria. Sea como sea, toda palabra brota de los pulmones, pase o no por el corazón. Desemboca en los labios en una expiración antecedida por una inspiración del alma común que vincula a todos los seres , la atmósfera. Una civilización capaz de ensuciar y polucionar ésta no es extraño el que haya envenenado la palabra, el alma. La propia escritura, si es de verdad, no aspira sino a ser el eco de una palabra. Y es cierto, la vista, cuando hay luz,prolonga nuestro horizonte ;mas en un tiempo de tinieblas solo la voz y la palabra nos testimonian la presencia de otro ser y nos orientan. Ese milagro cotidiano de cientos de miles de años velado por el hábito y cuyo valor hemos de redescubrir con urgencia. Como hemos de idear una Biología poética ,una Fisica poética y una Economía poética. No para perdernos en ensoñaciones ni quimeras, sino para desvelar y redescubrir las cosas al margen de la dicotomía sujeto-objeto, con el asombro y el entusiasmo con los que la primeriza contempla al recién nacido ante el cual ella , de forma misteriosa, renace. Lo único salvado de verdad es lo cantado y lo celebrado. Cuidar la atmósfera, el alma, la palabra. He aquí una Ecología integral.

Javier Estangüi Ortega

2 response to "La palabra y el alma"

  1. By: Blanca Posted: 28 agosto, 2022

    En el principio, el hombre puso nombre a todo lo creado por Dios, y así reconoció su existencia. Puede ser que , si no las nombramos, desaparezcan las cosas…
    Uno de mis nietos, de pequeño, me decía que él nombraba las cosas, y se refería a que las reconocía y era consciente de que existían …
    Tendremos que hablar mucho del alma y el espíritu los que sabemos que existen para que no desaparezcan… sobre todo a los niños…

  2. By: Pablo Fuentes Botella Posted: 1 septiembre, 2022

    Biología poética. Decía el biólogo Máximo Sandín que él estudiaba la vida para conocerla ¡y para dejarla en paz!. Como bien dices, para «cantarla» y «celebrarla».

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