«La palabra humillada».

Tal es el título que Jacques Ellul dió a uno de sus profundos libros. El ya barruntó como la palabra iba a ser paulatinamente orillada y devaluada por esa riada incesante de imágenes difundidas por todas las pantallas, huéspedes al principio y ya oráculos y anfitriones de nuestro mundo. Desde la tan manida como falsa frase de » una imagen vale más que mil palabras», hasta esa infantilización promovida por los libros de texto, cada vez mas repletos de ilustraciones, pasando por el periodismo actual cuyas noticias se dan casi siempre acompañadas por toda suerte de imágenes. Así, no basta ,por ejemplo, decir que está lloviendo, hace falta desplazar a un periodista para que veamos como se empapa y hacer inteligible dicha noticia que, por lo visto, sin dicha imagen nos resultaría incomprensible. El «Homo videns», descrito por Giovanni Sartori , es ágrafo de por vida , incapaz de abstraer , e incapaz de comprender ,salvo si es ayudado con imágenes, es decir, alterado y falsificado cuanto se le trataba de enseñar , pues explicar no es en absoluto mostrar.

Mas existe otro peligro para la palabra : reducir el lenguaje a describir los hechos y tachar de emocional arbitrariedad religiosa o poética a cuanto se sustraiga a esta función. Y no sólo porque el lenguaje no es, como se dice habitualmente, una herramienta, sino porque la metáfora, la alusión, la evocación,la invocación, son las vías de expresión de ese otro conocimiento en el cual los hombres experimentan el misterio profundo de la existencia. Cuanto no puede traducirse a imagen alguna, como pretende el «homo videns», ni en informe ni protocolo alguno , como desearía el tecnócrata.

Javier Estangüi Ortega

1 response to "«La palabra humillada»."

  1. By: Pablo Fuentes Posted: 26 agosto, 2022

    Grande reflexión. «Humillando» la palabra se menosprecia toda la existencia humana. El «homo videns» no sólo está siendo enmudecido sino también cegado, pues ya no sabe contemplar. La creación musical se ha degradado en producto musical; y al oyente, en consumidor.

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