Hospitalidad

Una de las primeras formas de la hospitalidad es la escucha. Escuchar es albergar un espacio para que el hálito de otro ,hecho palabra ,pueda ser acogido en nuestra alma. Esto supone , desde luego, una atención y una presencia total ante quien nos habla, así como despojarnos de ideas preconcebidas, objetivos y proyectos. Las inquietudes, las prisas, el deseo de asentir, reconvenir o replicar ,truncan esa rara y milagrosa posibilidad en donde cada uno de nosotros se muestra tal cual es y, a la vez, se siente amparado. No basta la boca para el canto, escribe Octavio Paz, es preciso ser el oido caracol.

Hoy , en medio de la vorágine y del ruido, de la celeridad y los proyectos que acaban convirtiéndonos en proyectiles, apenas gozamos de remansos de hospitalidad donde escuchar y ser escuchados. Nos asemejamos a quiénes con la boca pequeña ofrecen su casa, mas se trata de una formalidad , nunca de una palabra del corazón. Siempre estamos requeridos para hacer algo sin alguien porque donde no se escucha ya no hay nadie.

¿Cómo, se preguntaba Marsilio Ficino , puede una mujer, que es tan grande, llegar al corazón a través de la pupila, que es tan pequeña?.¿ Y cómo , podríamos inquirir, puede el alma convertirse en hálito y palabra y alojarse en otra alma, de modo que lo exhalado por una es para otra inspiración, y viceversa ?.Milagro de la hospitalidad, milagro del oido caracol.

Javier Estangüi Ortega

1 response to "Hospitalidad"

  1. By: Pablo Fuentes Botella Posted: 17 julio, 2022

    Tu fe en el milagro de toda belleza me salva de la más cruda de las condenas: «Siempre estamos requeridos para hacer algo sin alguien porque donde no se escucha ya no hay nadie.»

Responder a Pablo Fuentes Botella Cancelar la respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *