Cataratas ideológicas
Los oftalmólogos,y no sólo ellos, saben que los enfermos de cataratas sufren una paulatina pérdida de la visión : los objetos, antes singulares y diferenciados, se entremezclan; los límites de los mismos se difuminan y, en ocasiones, aquéllos hasta se duplican. Visión doble no causada, sin embargo, por trastorno cerebral alguno.
Lo peculiar de quiénes padecen cataratas ideológicas es también la incapacidad de discernir y diferenciar con rigor, la vaguedad conceptual, la imposibilidad de percibir la realidad en sus diferencias. En suma , una suerte de in-distinción crónica siempre rayana con la in-diferencia , en su sentido más profundo.
Quiénes hoy ,desde el poder, sacan a pasear los espantajos del fascismo o del comunismo no son sino cínicos propagandistas deseosos de ocultar al resto lo que realmente se ventila tras murallas de sus pantallas y sus recintos fortificados. Mas quiénes son su «fiel infantería», se alistan sin rechistar en sus cazas de brujas y búsquedas de chivos expiatorios ,y alimentan un maniqueísmo que a cambio de una falsa dosis de buena conciencia enturbia la visión de lo real, padecen sin duda de cataratas ideológicas .
Y no sólo porque no existe peligro alguno de caer bajo las garras del fascismo ni del comunismo, ni porque hoy apenas existan sino caricaturas de ambos. Tampoco porque ambos sean, mas que estructuras o sistemas, fenómenos históricos irrepetibles. El propio Marx escribió que la historia tan solo se repite como farsa. Padecen de cataratas ideológicas porque son incapaces de ver la realidad tal cual es y, por tanto,tampoco pueden nombrarla. Si fueran capaces,despreciarían a quiénes les suministran la pitanza envenenada del maniqueísmo. Caerían en la cuenta de que términos como «fascismo» o » comunismo» no son sino etiquetas que sirven tanto para un roto como para un descosido. Viejos afeites suministrados para camuflar la realidad, sombras en la caverna,vendas para que jamás sepamos: quién,cómo y porqué se sojuzga hoy a los hombres.
Javier Estangüi Ortega
Gran artículo, Javier. «Todas las ideologías parten de una realidad que es falseada al ser universalizada»- decía Trevijano.. Fabrican un enemigo en el que proyectar las miserias propias aniquilando las ideas y la comprensión de la realidad. Por eso son promovidas o azuzadas por el poder.