¡Feliz Navidad!
Ahora que lo sagrado apenas interrumpe el tiempo profano. Ahora que el hobacho y abotargado papa Noel reemplaza a los reyes de oriente. Ahora que los niños ,enajenados con artefactos, ya no son los buscadores de las letras de oro de los cuentos. Ahora , cuando el enamorado pasa por iluso y el noble no es sino el payaso de las bofetadas. Ahora ,cuando el alacrán se disfraza de filántropo y de realista quien bien quisiera aniquilar para siempre la inocencia. Ahora, cuando el verdugo se proclama chivo expiatorio e inicia las pesquisas para condenar al justo. Ahora, cuando la voz no llama y la palabra no es sino una baratija . Ahora, cuando el mercader de espejismos proclama solemne nuestra dicha futura. Precisamente ahora, en este tiempo donde a la abdicación y la renuncia se las llama liberación, es preciso , a despecho de todos y de todo, como una savia que se acrece, del corazón a la boca, alzar la voz , ser sin temor el celebrante, exclamar :»¡Feliz Navidad!. Aunque os respondan con ese»felices fiestas» con el que trata de corregiros y decirse quién, estando al día, viene del olvido.
Javier Estangüi Ortega
¡Magníficas palabras!
En estos tiempos de tribulación, sólo nos queda Dios.
¡¡Feliz Navidad!!
A todos los hombres de buena voluntad…
( Lo siento… no puedo evitar el machismo de llamar”hombre” a todo el género humano, ni la falta de “concordia” para no deseársela a los de mala voluntad). Tendré que confesarme por eso, si es que consigo el verdadero arrepentimiento y el propósito de la enmienda…