El poeta como celebrante

Adolf Portmann ha mostrado ya como en el mundo animal existen características que no son ni reducibles ni explicables apelando a las necesidades de supervivencia, ni a las de engendramiento , ni a ninguna otra. Hay un plus en los seres vivos, o mejor dicho, su mismo ser se sustrae a toda explicación utilitarista. El animal se autopresenta (Selbstdarstellung)en el mundo de la vida con algunas características que no guardan relación alguna con aquella visión que lo reduce a satisfacer dichas necesidades .

El poeta es testigo y celebrante de esa vida sobreabundante que el mundo pone ante sus ojos. (sobre esto Henri Raynal ha escrito páginas bellísimas). No se situa ante la vida como acreedor sino como deudor, pues sabe muy bien que por muy elevado que sea su canto ,su ofrenda jamás alcanzará cuanto le ha sido dado, esto es, regalado. Tan solo recoge y devuelve ,transmutado a través del cedazo de su propio ser , siempre limitado , una parte del tesoro que la realidad le ofrece a manos llenas. Los hombres le han dado la lengua y la escritura, los seres se han presentado para que oficiara de testigo y les diera la voz que les sustrae la razón instrumental, enmudeciéndolos, reduciéndolos a útiles o recursos e impidiéndoles revelarse en su ser mas propio, autopresentarse.

Lorca , en una elegía dedicada a Rosalía de Castro, refiriéndose a los poetas, escribió lo siguiente:» la melancolía que el cielo nos dió/ pues vamos cargados con cruz de poesía/ y nadie que lleva esa cruz descansó». La cruz de la poesía es triple : servir a un destino, anhelar expresar lo inefable, y algo a mi juicio decisivo, reconciliar alma y mundo, llamar a los seres para que estos se «autopresenten» sin mas. La palabra mágica, invocación y rezo . Decir «árbol» y que la voz muestre el resplandor del ser , detenga en el alma el golpe del hacha.

Javier Estangüi Ortega

1 response to "El poeta como celebrante"

  1. By: Pablo Fuentes Posted: 4 diciembre, 2023

    Cuán alejado de la poesía el mundo de hoy empeñado en condenarnos a la escasez y a la desesperación. Carguemos con cruz de poesía pues.

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