Expertos en torcido ( esperpento )

Se licenciaron en la facultad de derecho mas las ganas de medrar (camuflada de anhelo por la justicia), los traicionados ideales de juventud ( ahora considerados sueños trasnochados), les hicieron combarse poco a poco. Unos lo hicieron hacia la izquierda, otros hacia la derecha, según soplara con más fuerza el viento en una u otra dirección. Desde entonces se hicieron «expertos en torcido» y, a modo de magos y contorsionistas, toga con golilla o sin ella; empingorotados y orgullosos de su ductilidad legal y flexibilidad verbal (esta última involuntariamente repleta de chuchufletas y pedorretas), estuvieron a la altura, o bajura, de su tiempo, «deconstruyendo» el derecho.

Las malas lenguas dicen que en los casos más peliagudos, antes de emitir sentencia alguna, hacían el pino para mejor ver el mundo al revés y obedecer así, sin cargo de conciencia, a la voz de sus respectivos amos. También dicen que quien les vió desvestirse contempló como bajo la toga se ocultaba la librea del lacayo.

A continuación voy a narrar una sentencia de la que me hablaron los habitantes de un ignoto país, la cual, si no hubiera tenido consecuencias trágicas, sería hilarante. El dueño de un local había mandado colocar a la entrada del mismo un cartel según el cual se prohibía la entrada a los perros. Un día un hombre, por descuido o desafio, entró en el local con varios de éstos. Los animales asustaron a los parroquianos y causaron algún que otro desaguisado. El hombre ,condenado a resarcir al dueño del local con una jugosa cantidad, apeló al máximo tribunal para solicitar su indulto y el de todos sus perros. El sapientísimo tribunal dictaminó, con buen criterio, que la Constitución de tal país no permitía la concesión de un indulto general y rechazó tal petición. Transcurrido un año entró en el mismo local otro hombre con varios osos. Omito narrar el terror que tales fieras causaron en los parroquianos y los destrozos que sufrió el local. El dueño de los osos,condenado a graves penas , solicitó al gobierno una amnistía tanto para el como para todos sus osos. Al llegar aquí ha de advertirse al lector de una cosa esencial: el dueño de los osos , por asuntos que ahora no vienen al caso, era socio necesario del jefe de gobierno. El ilustrísimo tribunal dictaminó que si bien el indulto general estaba vetado por la Constitución , esta nada decía de la amnistía y, por otra parte, dicho cartel prohibiendo la entrada a los perros, nada decía de los osos . Así pues dieron el visto bueno a la aprobada amnistía gubernamental en un acto de «encaje»judicial , considerado una voltereta legal, con tirabuzón incluido ,por otros jueces de derecho. Y esa es la razón por la cual a tal eximinio tribunal, y no sin retintín, se lo denominó desde entonces ,como yo me limito humildemente a transcribir, tribunal de «expertos en torcido».

Javier Estangüi Ortega

1 response to "Expertos en torcido ( esperpento )"

  1. By: Pablo Fuentes Posted: 24 noviembre, 2023

    Lamentablemente la justicia está al servicio de los intereses del poder y contra el pueblo. Excelente artículo que pone en evidencia tan infame «torcedura».

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