El lenguaje tergiversado.

En uno de los últimos libros de Rémi Brague, titulado «Después del humanismo», el autor señala como en la primera formulación de la «declaración de los derechos del hombre», se reconocía que éstos habían sido otorgados por un otro. Lo mismo sucedió con la Declaración de independencia americana. Los hombres » han sido investidos por su Creador de ciertos derechos inalienables».

La segunda formulación, según el autor citado, hacía pensar que tales derechos pertenecían a la naturaleza del hombre, «como la posición erecta o el libre albedrio».

La Declaración universal de los Derechos humanos de 1948, consideraba, según el mismo autor, que esos hombres a quiénes les correspondían tales derechos «habían nacido en el seno de un tejido familiar, social e histórico».

Hoy , el sujeto de tales derechos no es sino una abstracción:el pretendido y quimérico sujeto autónomo que confunde sus caprichos desbridados con derechos , y cuya moral no está sustentada por racionalidad alguna sino por un descarnado egoísmo incapaz de tolerar cualquier reconvención racional, ni frustración alguna, sentidas y denunciadas como atentados contra una «autonomía» fantaseada , deudora tanto de la propaganda como de la actual crisis cultural, las cuáles,por otra parte, se retroalimentan.

Que se sigan invocando los derechos humanos para encubrir la arbitrariedad y la ausencia absoluta de rigor, es tan ilustrativo de la tergiversación del lenguaje como la reivindicación de «humanos» por quiénes tratan de destruir lo mas propio del hombre. De seguir así los mal llamados «derechos» tampoco lo serán de los hombres, todo lo mas de los «transhumanos», o por decirlo más claramente, de los «recursos humanos».

Javier Estangüi Ortega

1 response to "El lenguaje tergiversado."

  1. By: Pablo Fuentes Posted: 28 abril, 2023

    Quienes nos dieron derechos nos los pueden quitar en cualquier momento. Y es lo que está ocurriendo. La profusión de derechos arbitrarios, caprichosos, ideológicos y contrarios a nuestra naturaleza es una manera más para exclavizarnos.

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