Una nueva alfabetización.
En la China de Mao ,para extender mucho más rápidamente la propaganda, se fomentaron campañas intensas de alfabetización en las cuáles se aprendía a leer a través de los textos seleccionados por el régimen. De ese modo, por decirlo así, se mataban dos pájaros de un tiro: quiénes habían aprendido a leer-un lenguaje por lo demás simplificado-,eran más susceptibles a la ulterior propaganda del régimen y, además, como requisito iniciático, aprendían empapándose en la ideología de aquél. Tal método se aplicó con especial vehemencia con tibetanos, mongoles, manchués e uigures.
Hoy, gracias a los descubrimientos de la nueva pedagogía junto con las nuevas ideologías y las técnicas digitales, somos nosotros los nuevos mongoles .Y lo somos por haber sido alimentados por una tradición cultural que, sin ser conocida por los nuevos apóstoles cuya ignorancia es un gran agujero negro , es considerada un gran error del que es preciso rescatarnos a través de un apostolado y una catequesis sin tregua. Los mayores sufrirán un proceso de descontaminación cultural, si bien los errores ancestrales casi les han condenado de por vida a una penitencia diaria, salvo casos de proclamada apostasía. Los menores aprenderán a leer en libros de texto especialmente elaborados para eliminar el baldón y el pecado original de sus ancestros. Se nos promete que de este modo el cielo acariciará a la tierra y ésta se asemejará a un tierno jardín de infancia. Si esto no sucedierá , la culpa naturalmente la tendrán estos nuevos mongoles refractarios a deconstruir, olvidar, aprender, sentir, pensar y hablar nuestra neolengua , paritaria, democrática, transversal, multicultural, pluridisciplinar, asertiva y proactiva.
Javier Estangüi Ortega
Se me dan bien los idiomas, y me resulta fácil aprenderlos, pero éste se me resiste…
Como decía nuestro amigo Vargas, es un cuerpo extraño, y mi cerebro lo rechaza y lo expulsa…
A ver si a mi edad, además de muchas cosas que estoy descubriendo en mi, resulta que voy a ser de raza mongol….
No en vano Google es la filial de una empresa llamada precisamente Alphabet. Google ahora borra contenidos y autores inconvenientes, y dirige y manipula las búsquedas. Fue comprada por los fondos de inversión que lo han comprado todo y pretenden comprar un mundo para ellos.