El vuelo del chamán
En algunas culturas era invocado y reconocido el poder curativo del chamán. Interpretada la enfermedad como la huída del alma del cuerpo de una persona, tocaba al chamán, poseedor de poderes mágicos, revestirse y transformarse durante un tiempo en ave, volar tras el alma en fuga, capturarla, y devolverla al cuerpo al que pertenecía para restituir la salud de dicha persona.
Cabe preguntarse si en medio de nuestro mundo de-salmado no es tarea y empeño del artista reemplazar al chamán y devolver el alma a todos nosotros, especialmente a quiénes las urgencias, el embotamiento y los múltiples aturdimientos propiciados por las tecnologías existentes han reducido casi a la condición de autómatas. La belleza no es exclusivamente algo susceptible de ser hallado en obras u objetos, sino esa manifestación y epifanía de la vida y de la sensibilidad que hace a la existencia mas que soportable y la libra de la destrucción y de la barbarie que acechan siempre cuando ideologías, abstracciones y artefactos nos hacen olvidarla o devaluarla como fabulación o entretenimiento. «La belleza salvará al mundo», escribió Dostoievski. Lo sigue haciendo.Tal vez sea el último freno cuando desaparece la bondad , o su íntima aliada. Es su olvido y la concomitante atrofia de la sensibilidad lo que amenaza con destruirlo.
Javier Estangüi Ortega
La belleza nos salva cada día.