La voz de la mar

Os devuelvo a los ahogados, a los naúfragos,/ vestigios, restos, retazos y jirones/ de redes y aparejos/ con los que saqueáis mi vientre./ Os devuelvo la mácula viscosa y hedionda/ con la que envenenáis a mis hijos./ Y os devuelvo también la sed desmedida/ el desmedido anhelo de cuanto olvidáis en tierra/ erigiendo muros y tabiques, / creando contabilidades y catastros./ La llamada que os destierra/ y os lleva a buscaros y perderos,/ y reposar de nuevo en mis entrañas/ de diosa primigenia y atroz.

. Javier Estangüi Ortega

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