Mandilandinga

Cuando el presidente de Mandilandinga convocó con urgencia a los ministros de Raquitilandia,- así llamaban puertas afuera a su gobierno por padecer todos de raquitismo moral-, la primera en llegar fué la cascaciruelas de la ministra del badajo aquejada, para fastidio del presidente de Mandilandinga, de incontinencia verbal. Experta en embrollos y terca candidata, según la prometió el Mandilandingo supremo, al premio Nobel de chuminadas y pamplinas globales. Tras ella entró sonriente ,con aspecto de niño aplicado, el ministro de derecho, izquierdo y lo que hiciera falta. A la sazón enmerdador y emporcador mayor del reino .Miró con devoción al jefe y alborozado le soltó a quemarropa una de sus muchas eurekas.» Esto rula», exclamó tocándose la cabeza con cuidado de no despeinarse, «a partir de ahora aplicaremos el método del boomerang, acusaremos de «lawfare» a quiénes nos toquen los albaricoques ,denuncien nuestras constantes mentiras, trapacerías y saltos a la torera de la ley. » ¡ Eres único! , exclamó el gran mandilandinga acariciándolo el lomo . Era del montón pero se creía la caraba, una mezcla de pequeño Rasputín y pequeño Maquiavelo. ¡ Y cómo le gustaba conspirar!¡ Que placer tan lúbrico !. En eso llegó azorado por el retraso el ministro de difusión a granel de la ignorancia. Hombre de aspecto gansarón y propenso a echarse a la bartola de las ideas muertas.» Lo he escuchado. Pistonudo.¡ Te lo compró! Hay que dar la monserga por las redes, radios y cadenas. Sirvamos raudos ese cocido ideológico del » lawfare» antes de que se enfríe y empapucemos con el a toda la población hasta que le salga hasta por las orejas. Ahora mismo llamo a la falange propagandística. Nuestros lacayos subvencionados salivan nuestro ideario como perritos de Pavlov. En esto el gran Mandilandingo les interrumpió. » El ministro de aquí para allá ha llamado a mi secretaria para informarme de su ausencia. Está librando una batalla en las redes contra los bulos que nos asedian. Este malcarado será chabacano, no lo niego, pero como se bate el mamón. «. » Con todos mis respetos gran Mandilandingo», susurró el ministro de derecho, izquierdo o lo que se tercie. Para mí que está cocido o le está dando al tracatrá. O farruco como aparenta, tiene flojera y le ha dado canguelo». ¿ Quieres hacerme la cusqui?. Se que tienes celos de él. Pero yo os quiero a los dos, os necesito. Tú eres la mesura y el lo desmedido. Tú la bella y el la bestia. Tú el repelente niño Vicente y él el macarra de la clase. Tú te hernias a conspirar y el está enfrascado soltando espuma por la boca en las redes como un niño con un yoyó nuevo. Con la que nos está cayendo y venís a hincharme los cataplines.». Entonces ,súbitamente, el gran Mandilandingo comenzó a arrojar objetos al suelo. Volaron vasos, tazas, platos, informes. » ¡ Todos al suelo!¡ Fuera de aquí!¡ Queda desconvocado el consejo!. ¡ Que me traigan un espejo!.Quiero estar solo y hacerme un solitario!».

. Javier Estangüi Ortega

1 response to "Mandilandinga"

  1. By: Jose L. Robledo Posted: 7 julio, 2026

    El humor ayuda a sobrevivir.

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