No eres sino el tiempo que te queda

Erigimos muros donde la vida abre una ventana.

-» Soy la realidad que tanto temes. Tu miedo me reviste con la faz del asaltante.

-«Abre la puerta, te conjuro. Tu casa está a punto de caer. Te sepultarán escombros , espejismos, quimeras, adhesiones».

-» No tengo puerta alguna».

-» Entonces la abriré por tí, por mucho que te duela. Tú blasón será la herida que te deje. .Este ahora ya es tu siempre. No lo olvides: comienza en este ahora la tarea. El otoño revela una verdad velada en primavera. No hay muros ni paredes . Todo es pórtico, tránsito, umbral. Por fin eres real. Despojado de proyectos, miedos, ambiciones, el amor se hace vidente, descubre su verdad: ya no eres sino el tiempo que te queda.

. Javier Estangüi Ortega

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