Nietos de Eichmann, hermanos de Epstein
La élite envilecida, estragada, mafiosa y criminal que rige hoy el mundo ha heredado del mundo de Eichmann el cinismo, la indolencia, la voluntad de dominio, la sustitución de la razón por la propaganda masiva, la compulsión al control y la organización , el sueño húmedo de un mundo convertido en un gran laboratorio, un parque de simulaciones y un sofisticado campo de concentración . Considera a los hombres como » material humano» y los contempla con el desdén e indiferencia con los que se ve a los peatones desde un rascacielos: un hormiguero estúpido y superfluo al que se puede escupir, escarnecer y pisotear. Justo lo contrario de la mirada del amor, siempre abajada para ensalzar al otro.
Con Epstein comparten el profundo e inconfesado asco hacia si mismos que los lleva a confundir la libertad con toda suerte de transgresiones, aberraciones y crímenes. Puesto que hace ya tiempo que están medio muertos , abotargada , aturdida y atiborrada su alma con toda clase de sensaciones, para sentirse vivos precisan de estímulos cada vez más intensos. Sus principios rezan así:¡ Cúmplanse mis deseos! y ¡ El dinero lo compra todo, el poder todo lo puede y justifica,!. Desconocen la dignidad, esto es, lo innegociable, incuantificable e incomensurable de cada ser humano.
Se aprovechan de catástrofes para robar niños, traficar luego con sus órganos o degradarlos y mancillarlos como esclavos sexuales. Pederastas sin fronteras, aparecen ante los escaparates públicos como benefactores de la humanidad; más su trastienda oculta el rincón del ogro ávido de carne, el estercolero moral en el que viven. Algunos incluso, como denuncia Ezio Gavazzeni en su libro :» Safaris humanos» pagan por ir a guerras y , a la distancia necesaria para salvar su pellejo, se apostan con rifles de mira telescópica para, cual una cacería en África, abatir a niños, maduros y ancianos en ese orden de preferencia.
El gobierno marroquí que, según parece confirmarse por todos los indicios e informes, ha empleado a seres humanos como carnaza para violar una frontera con el atroz resultado de más de cien muertos, está hoy sentado sobre una pila de cadáveres. Lápidas sin nombres, con un número como única señal del finado. Rechazando además repatriar a sus muertos. Y por si esto fuera poco, según nos informan periodistas, funcionarios del gobierno marroquí irrumpieron en un orfanato por la noche, despertaron a las niñas allí refugiadas y las alistaron, ignorantes ellas, para colaborar con el asalto perpetrado por un atajo de canallas quiénes en nombre de la expansión y la soñada grandeza de una nación, desprecia a unas niñas indefensas convirtiéndolas en piezas de una cruel geopolítica, condenándolas a la violación y el matadero.
Y el gobierno español, y los que aún hoy son socios y se ponen un esparadrapo en la boca , corresponsables asimismo por no velar para impedirlo, sin siquiera denunciarlo ,o incluso tal vez por ser cómplices de lo acaecido, también están sentados , lo admitan o no, sobre una pila de cadáveres.
Unos y otros, se proclamen de la ideología que se proclamen, son nietos de Eichmann, hermanos de Epstein.
. Javier Estangüi Ortega