La belleza

Hay instantes en que la belleza despliega sus alas./ Silente o exultante irrumpe de repente en nuestras vidas/ sin llamar a la puerta, sin anunciarse siquiera./ Limpia nuestros ojos, nos desnuda de ambiciones./ Entre tanta ceniza y tanta helada / enciende una llama con su canto./ Luego se desvanece como un sueño fugaz/ y nosotros, al tratar de retenerla, descubrimos asombrados/ el anillo de luz con el que la fugitiva/ nos ha desposado para siempre.

. Javier Estangüi Ortega

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