Historias que invitan a pensar ( 69 )

Mas que una historia traigo aquí a colación unas palabras escritas por Unamuno de las que se hace eco Bernard Charbonneau.

» ¡ Mi nombre! ¿ Por qué sacrificar mi alma a mi nombre?.¿ Eternizarla en el estruendo de la fama?. Mi voluntad es la de fijar mi alma en el silencio de la eternidad,…se sacrifica demasiado a menudo el alma al nombre, la realidad a la sombra. No, yo no quiero que la personalidad, eso que los literatos llaman personalidad, asfixie a mí persona…Yo, yo, yo, ese yo concreto que respira, sufre y goza, vive, ese yo intransmisible…No quiero sacrificarlo a la idea que me he formado de mi mismo, a ese yo devenido un ideal abstracto, a ese yo artificial del cual somos los esclavos…que no es sino una sombra, la proyección que el mundo que nos rodea nos ofrece de nosotros mismos a través de miles de espejos».( Unamuno).

En este tiempo de famosos y famosillos de cascabel, de artistas e intelectuales prefabricados y patentados por la así llamada » industria cultural» y los ministerios de » cultura». En este tiempo de pega y sucedáneos, donde la palabra gloria no evoca el esplendor del alma, sino el brillo del oro y la fama de tantos quidam catapultadados por los media. En este desfile, pasarela de imágenes donde se desprecia la verdad, el bien y la belleza ; y el cínico , el arribista , el impostor, son encumbrados al pódium. En este tiempo de » influencers», » youtubers», y demás contrabandistas del vacío, ¡ cómo confortan las palabras de Unamuno!¡ Qué crisol para tantos espejismos!.

. Javier Estangüi Ortega

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